viernes, mayo 19, 2006

Sólo fue una reunión más

Era una noche cálida. En la sala de sesiones el puñado de periodistas formaba una isla en el inmenso mar de soledad del recinto. Pasados unos minutos de las nueve de la noche, trece concejales ingresaban dispuestos a llevar adelante la sesión ordinaria del día.
Dos mundos se cruzaban. En la plaza, los trabajadores de ATE con música de bombos y entusiasmo llevaban adelante su protesta. Adentro, los concejales con abulia, iniciaban la sesión.

En un principio fue el orden
La sesión comienza con tres sendos pedidos de orden. El concejal Chena, luego de que él mismo izara la bandera que desde el mástil custodiaba la reunión, solicitaba al departamento ejecutivo la iluminación de algunas calles del barrio Villa Cristina. Tanto Pepe como Bitar insistieron que sería necesario, además, iluminar algunas cuadras de calle Colombres y Laprida frente al Banco Provincia donde está el cajero automático.

Señor presidente, solicito
Nueve fueron las notas entradas al Concejo en las que se solicitan, desde adhesiones a leyes nacionales como la de biocombustible, la renovación de contratos de personal del propio HCD, como la donación, por parte del ex intendente-senador Eduardo Rabellino, de un cuadro de un pintor español que será expuesto en el museo Juan Lavalle. También el ciudadano Walter Ocampo presentó un proyecto de ordenanza en el que se hace una propuesta sobre el tema del límite a los horarios nocturnos. Este proyecto en particular fue remitido a secretaría para ser adjuntado a lo que está tratando el cuerpo en comisión.

Concejo sin “amarre”
En la sesión ordinaria del martes último, el Frente para la Vitoria presentó, por intermedio del concejal Amondaray, un proyecto de ordenanza que desató un tibio debate.
Por secretaría se leyó: “proyecto de ordenanza prorrogando estacionamiento de motos por 120 días”. El concejal del oficialismo argumentó que al haber caducado la ordenanza anterior, era necesario aprobar esta para continuar con lo estipulado.
Marcelo Elmer, inmediatamente aprovechó para remarcar que la ordenanza anterior estuvo en vigencia, y nada se había hecho desde el Ejecutivo. La ordenanza establecía el lugar que donde deben estacionar las motos, al menos en el radio céntrico. Y agrega que en esos lugares debe haber un elemento destinado al amarre de los vehículos.
Es debate se centró en esto. Todos estaban de acuerdo que hay que racionalizar el estacionamiento de motos, pero desde el bloque del justicialismo se señaló con ironía que: “hace un año que indicamos al Ejecutivo que tenía que llevar adelante esta ordenanza, y dejamos a su arbitrio la mejor manera de diseñar un amarre conveniente para todos a través de Planeamiento. Nada se hizo. Hoy, que está tan de moda contratar asesores especialistas, por lo menos que lo hagan para hacer las cosas que tienen que hacer”.
Lo central de la dilución era el tema del amarre. En la ordenanza anterior figuraba, en el proyecto actual no. Por caminos distintos parecía que todos discutían sobre lo mismo sin acertar a ponerse de acuerdo. Hasta un cuarto intermedio solicitado por Norma Carbone fue necesario cuando apenas comenzaban a intercambiarse ironías y la discusión se iba de tema.
Hubo que agregar un artículo, el tercero de la ordenanza caducada, para poder llegar a un acuerdo. No era otro que el del amarre.
A pesar de todo, finalizada la sesión, en los pasillos del Concejo todos comentaban que ni aquella ni esta ordenanza fue aplicada y aceptada por la gente. Las motos estacionan en cualquier lugar.

Preocupados por la seguridad: Concejo sin foro
Hay preocupación en el HCD por la falta de un foro de seguridad que funcione correctamente. El Bloque Justicialista solicitó al Departamento Ejecutivo “informes sobre las políticas de seguridad implementadas. El motivo, según argumentara el doctor Marcelo Elmer, es que el municipio de Baradero, en octubre de 2004, adhirió a la ley 13.210 de policía comunal. “Hoy, aunque algunos concejales no estuvimos de acuerdo con eso, mal que nos pese, nuestra policía es una policía comunal”, para eso explicó es necesario que se trabaje en conjunto con un foro de seguridad que hace dos años no se reúne.
Desde la renuncia de Manlio Brun, en junio de 2004 el foro de seguridad, en el que confluyen representantes de las instituciones intermedias, representantes del Poder Ejecutivo y del Concejo Deliberante de la ciudad, está acéfalo.
Este foro no ha mantenido reuniones desde aquel año y aparentemente no hay posibilidades de reflotarlo.
La preocupación de los concejales es unánime, si bien se ha remarcado desde el oficialismo que hubo tres intentos de convocar a las instituciones intermedias para su nueva conformación, fueron infructuosos.
En este proyecto de comunicación, que fue aprobado por unanimidad y enviado al Poder Ejecutivo, se solicita que éste envíe informes al HCD de las políticas que sobre el tema se están llevando a cabo. Recordaron los asistentes a la sesión que los delitos se han aumentado en cantidad, la violencia es preocupante y que los delitos de Baradero, no sólo aparece en la prensa local, sino también en la nacional. El día 8 de mayo, La Nación publicó una alarmante nota en la que daba cuenta de robos en la zona rural.