viernes, mayo 26, 2006

Imperio de la estupidez




El martes por la mañana, una llamada anónima anunciando la existencia de un artefacto explosivo obligó a evacuar a los casi 300 alumnos que se hallaban en el establecimiento.


No es la primera vez que sucede, y por suerte nunca ha existido un artefacto de ningún tipo, pero la obligación de los directivos y docentes es retirar a los alumnos, avisar a la policía y velar por la seguridad de los chicos.
Más allá de que para sus autores pueda parecer una humorada, obliga a realizar una serie de acciones que son todo un trastorno y un peligro en sí para los chicos.
Las radios de la ciudad, cumpliendo con su función, informan a la comunidad en tiempo real. Esto causa preocupación en los padres, quienes enseguida van a la escuela. Los chicos están reunidos junto a sus profesores y preceptores en la esquina del edificio y en el parque Sarmiento. En el mejor de los casos, padres que retiran a sus hijos sin previo aviso a los preceptores. Otros, ni siquiera notifican a nadie. Y en la peor de las posibilidades, hay chicos que en el revuelo, se van sin la compañía de nadie.
En una situación como la que se vivió el martes es prácticamente imposible el control absoluto por más buena voluntad que se ponga. Las autoridades anunciaron que quienes se retiraron sin que un mayor registrara su firma, van a ser sancionados con amonestaciones.
¿Qué sanciones tendrán los estúpidos que realizaron la llamada?

No sólo a chicos y docentes
También hay que contar lo que significa esto para la policía. Un móvil, que según las autoridades del establecimiento educativo llegó incluso antes que se termine de evacuar el edificio y permaneció allí todo el día. La brigada antiexplosivos, que debe trasladarse desde la ciudad de San Nicolás, entre otros movimientos.

Y la cosa siguió
Todo esto no quedó como un simple broma de mal gusto, sino que al promediar el día nuevamente se recibe una llamada amenazante, dando datos nuevamente de la existencia de un artefacto. Esto obligó nuevamente a suspender las clases de los turnos tarde y nocturno. Recién al día siguiente, previo recorrido, se pudo reiniciar el dictado normal de clases.
El hecho no fue aislado, en otras ciudades como Ramallo, Pergamino, sucedió lo mismo, por lo que la policía solicitará a la empresa de telecomunicaciones que realice un escaneo de las llamadas recibidas, para poder detectar a los responsables.