jueves, mayo 11, 2006

Alarman la cantidad de robos y la impunidad

El jueves 4, la policía local detuvo a cuatro sospechosos armados. Sin embargo, los delincuentes cobran cada vez más víctimas de sus antojos y vivimos intranquilos pensando que en cualquier momento nos apuntan con un arma.

Bajo el título “Preocupan los asaltos en Baradero”, el diario La Nación, en su edición del lunes 8, publicó en página 13 casi media página destinada a los robos en la zona rural. El capitán Gabriel Romera, recibió a Hernán Carlos Cappiello –periodista de ese medio gráfico- el viernes pasado, y nos contó acerca del diálogo que mantuvieron: “Sabíamos que estaba trabajando en la zona, haciendo algunas entrevistas y, al finalizar las mismas, pasó por nuestra dependencia policial. Hace mención a dos hechos concretos que sucedieron, y tal como se lo planteé a Cappiello -junto al jefe de estación, capitán Frontera-, le dije que no podía comentarle temas puntuales de la investigación, ya que está trabajando Policía Científica y la DDI de San Nicolás, y hay algunos indicios en la tarea investigativa que se está analizando con la fiscalía”.

“Algo para ir picando”
En principio, el periodista hace referencia al encargado de un haras, Roberto Hidalgo, asaltado el 1ro de mayo, a quien los delincuentes esperaron por largas horas, comiendo y bebiendo mientras le respondían los mensajes que Hidalgo mandaba a José Luis Sánchez, el peón de 24 años que había quedado a cargo -junto a su esposa Gabriela, de 20, y a su beba Agustina, de un año y medio-. Los ladrones huyeron en las bicicletas de la señora y la nena del encargado, llevándose $140, dos celulares, dos cuchillos con cabo de plata y otros más chicos, cuatro escopetas y un revólver calibre 38 del dueño del haras. Según declaraciones de Romera, “si bien hasta el momento no hay detenidos, es un hecho preocupante por la privación ilegal de la libertad y por el robo calificado”.
En el segundo hecho, Cappiello hace mención a Nicola Ricci, “pero en realidad hay una denuncia realizada el 15 de abril por Hernán Miguel Zabala, por el hurto de una motosierra, cuchillos y algunas herramientas de un galpón. Los dos hechos se están investigando, y si bien consideramos que tenemos algunos robos en la zona rural, son básicamente hechos aislados, algo constante y de los que toda la zona tiene hechos similares, con los cuales se está trabajando permanentemente con la fiscalía y con la DDI”, afirmó el jefe de la policía comunal.

Jugando a las escondidas
El fin de semana hubo varios robos y dos tentativas de robo, una en un domicilio de calle Gallo 774, donde hubo una persona aprehendida, y también hubo otro intento de ingresar al domicilio de Mayra Podestá, en la calle René Simón, donde un menor con antecedentes fue detenido. Mayra se encontraba en su casa junto a su marido y a su hija que estaba durmiendo y, al escuchar que el malviviente estaba sacando la reja de la puerta de entrada –enganchada con un candado-, llamó a su papá que vive cerca y enseguida llegó en su auto, subiéndolo a la vereda, apuntando con los reflectores la entrada de la casa. El menor huyó, dejando su bicicleta y una barreta; al llegar la policía, que había sido llamada por la esposa de Jorge “el Gallo” Podestá, lo buscaron hasta encontrarlo escondido en un árbol en la casa de un vecino.
Con respecto a la detención del menor que enseguida fue dejado en libertad, Romera aclaró que “nosotros tenemos una disposición ministerial por la cual no podemos alojar en la comisaría menores, entonces el Juzgado de Menores dispuso la notificación de la causa, cumplimentar los recaudos legales y la entrega a los progenitores. Luego, esta institución sigue con la causa y la investigación, pero el menor quedó en libertad, aunque tiene antecedentes y estaba próximo a cumplir los 18 años”.

Caro el fanatismo
En el día de ayer, jueves 11, La Opinión consultó al capitán Romera para saber si lograron algún adelanto en las investigaciones, a lo que respondió: “Recuperamos una amoladora, pero no pertenece a Carlos Roulet; y un ciclomotor que había sido robado el año pasado”.
Por otra parte, comentó: “A nosotros nos preocupan todos los hechos, más que nada cuando hay una privación ilegal de la libertad, cuando hay un robo a mano armada, al igual que el robo de vehículos”, que también sucedió.
El lunes 8, mientras Saúl Misenti estaba en la cena organizada por los simpatizantes de Boca Juniors, en el Club Atlético, los delincuentes se apropiaron de su camioneta que fue estacionada sobre calle Aráoz.

El “Negro” Fonseca, otra víctima
Y como si esto fuera poco, a las 19:30 horas del domingo 7, dos delincuentes entraron a la propiedad del Ing. Julio Fonseca, en Boedo y Paso, donde comienza la bajada “Emilio Samyn” que nos conduce al Tiro Federal. Fonseca asegura que “han entrado por el tapial que da a la calle Paso -ya que hay una parte que no tiene vidrios rotos encima-, bajaron por la parrilla del patio y entraron por la puerta ventana que da al living comedor, la cual tenía una reja cerrada con candado”. Julio estaba solo y dormitando en una de las habitaciones cuando fue sorprendido, al parecer, por dos jóvenes malhechores. Visitado por La Opinión, relató: “Me agarraron de la nuca, sobre la cama, para no dejarme mirar, pero no me golpearon. Se llevaron el dinero que tenía –algo de $500- y mi alianza de compromiso”.
Anímicamente, el “Negro” Fonseca, como lo llama la gente que lo conoce y aprecia, está mal; su hija, Dolores, lo llevó a la comisaría para hacer la denuncia, y ya se ocuparon de asegurar la reja de la puerta ventana que da al patio, además de colocar, en los próximos días, un tejido de alambre sobre el tapial de la calle Paso.
Romera pide a la comunidad que “haga el esfuerzo por tratar de ayudarnos, en cuanto a que si ve o escucha algún ruido, alguna molestia o sabe de algo, hacernos llegar su comentario para que nosotros podamos aportar todos estos datos a la fiscalía, y que el engranaje se vaya acoplando para que el mecanismo, que es la seguridad, ya sea policía y justicia, puedan realmente darle a la población la seguridad que merece”.

Robo en la marmolería
En la noche del lunes 8 forzaron las rejas de la marmolería que posee Carlos Roulet en el acceso a nuestra ciudad e ingresaron al comercio para robar varios elementos.
Lo extraño es que estaba la alarma activada y no se disparó. “Me llama la atención, por ahí es alguien que conoce el sistema”, comentó el damnificado, a quien le llevaron todas las herramientas de trabajo para su oficio. “Pero lo que más nos llama la atención es un cajón donde tengo pegamentos, que se usan con un montón de aditivos y que, si no sabés usarlos, es como si te llevaras el cubo mágico”, aseguró el martes por la mañana en FM Diferente.

Los delincuentes que compran
El valor aproximado de la pérdida sufrida es de 10.000 pesos. Roulet hizo la denuncia policial y comentó que “por ahí el robo fue por un pedido determinado, pudo haber sido por encargue. Mi casa linda con el negocio por la parte de atrás y, sinceramente, no escuché nada, ni la perra. Han trabajado cómodos porque eso no se lo llevan en la mano, han necesitado un tipo de vehículo”.

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